El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) agendó una sesión virtual este miércoles con la mandataria peruana, Dina Boluarte. Dada la crisis política que se vive en Perú, la jefa de Estado deberá dar cuenta de las protestas en Lima, las muertes producto de las mismas y las denuncias de abuso policial.
Por otro lado, el Gobierno emitió un decreto supremo en el que prorrogó, a partir del 25 de enero, por 10 días más la inmovilización social obligatoria de todas las personas en Puno. Según el documento, el toque de queda regirá de 8 p.m. a 4 a.m. del día siguiente, y la Policía Nacional del Perú (PNP), con el apoyo de las Fuerzas Armadas, verificará el cumplimiento de la norma.
Repercusiones en la Cumbre de la CELAC
La violencia ocurrida en Perú también tuvo eco en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). En este aspecto, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) expresó: “No debemos dejar solo al pueblo hermano del Perú, fue una infamia lo que hicieron con Pedro Castillo y la forma en que están reprimiendo al pueblo”.
En el mensaje enviado por video a la Cumbre de la Celac que se celebra en Buenos Aires, AMLO aseveró que “hay que suscribir conjuntamente un comunicado para exigir que cese la represión, que se abra el diálogo, que sea el pueblo el que decida en democracia, es decir, en elecciones limpias, libres, sobre el destino del Perú”.
Por su parte, el presidente chileno, Gabriel Boric, se pronunció tras la represión de las protestas, y puso énfasis en “la imperiosa necesidad de un cambio de rumbo” en el país andino.
“No podemos ser indiferentes cuando hoy día en nuestra hermana República del Perú, con el Gobierno bajo el mando de Dina Boluarte, personas que salen a marchar, a reclamar lo que consideran justo, terminan baleadas por quien debiera defenderlas”, dijo durante su intervención en la Cumbre.
Continúan las protestas en Lima
El pasado martes, un grupo de manifestantes que provienen del sur de Perú se enfrentó con la policía en los jirones Puno y Lampa en el Cercado de Lima. Con piedras por un lado, y bombas lacrimógenas por el otro, la situación en el país andino no cede.
El objetivo de las protestas, en las cuales participan colectivos, gremios y estudiantes universitaries, es la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, el cierre del Congreso, elecciones anticipadas para 2023 y la liberación del presidente destituido Pedro Castillo.
Asimismo, el caos se hizo presente dentro del Gobierno, ya que la ministra de Producción, Sandra Belaúnde, anunció su renuncia debido a fuertes cruces con la jefa de Estado.
La palabra de Dina Boluarte
En una conferencia con la Asociación de Prensa Extranjera del Perú (APEP) el pasado martes, Dina Boluarte pidió a les manifestantes una “tregua nacional” y “entablar mesas de diálogo” para superar la crisis social y política. Según la funcionaria, el objetivo es “poder fijar la agenda por cada región y desarrollar nuestros pueblos”.
Por otro lado, Boluarte se pronunció por la dura intervención en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Al respecto sostuvo que “quizá la forma no haya sido adecuada”.
En cuanto a la posibilidad de una renuncia, la jefa de Estado reiteró que eso no está en sus planes. Además, insistió con la teoría de que detrás de las protestas sociales hay “violentistas” vinculados a organizaciones criminales.
Si bien Boluarte reconoció que 50 personas fallecieron en los actos de protesta, no adjudicó responsabilidad a la policía. “Lo que usted afirma que en su mayoría han sido fallecidos por balas, hay que determinar de dónde son esas balas, si son de la Policía, que lo diga la fiscalía, o si son de los señores violentistas y radicales”, respondió a la prensa.