Cada 2 de abril se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2007 con el fin de promover una mayor comprensión y aceptación de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Esta jornada busca eliminar estereotipos y barreras, fomentando el acceso a recursos adecuados y una mejor calidad de vida para quienes viven con esta condición.
El TEA es una condición neurobiológica que afecta la comunicación, la interacción social y el comportamiento. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 100 niños tiene autismo, y su prevalencia fue en aumento en las últimas décadas. Este incremento se atribuye, en parte, a una mayor conciencia y mejoras en los métodos de diagnóstico.
En Argentina, la visibilidad del autismo creció de manera significativa. Un informe de la consultora Opina Argentina reveló que casi el 60% de los argentinos asegura conocer a alguien con TEA. Sin embargo, solo el 40% de los encuestados tiene un alto grado de comprensión sobre sus características y síntomas. Esta realidad evidencia la necesidad de continuar con las campañas de información y sensibilización.
La doctora Ana Paula Quintana, pediatra y miembro del equipo de Centro Provincial de Atención al Neurodesarrollo Infantil (CEPANI) en Tucumán, destaca la importancia de la detección temprana del autismo. En ese sentido, destacó que los síntomas suelen aparecer en los primeros tres años de vida y que es fundamental estar atentos a señales como la ausencia de palabras a los 16 meses o la falta de comunicación no verbal, como señalar o mirar.
En el marco de la Semana Azul 2025, diversas organizaciones impulsaron actividades culturales, educativas y deportivas para visibilizar el autismo y promover la inclusión social de las personas con TEA. Estas iniciativas buscan generar un cambio hacia una sociedad más empática y comprensiva, donde se reconozcan y respeten las necesidades y derechos de quienes viven con esta condición.
Es esencial que la sociedad continúe avanzando en la eliminación de barreras y estigmas asociados al autismo, promoviendo entornos inclusivos y accesibles. La concientización y educación sobre el TEA son fundamentales para garantizar que las personas con autismo puedan desarrollar su potencial y participar plenamente en la comunidad.