El gobierno nacional ha decidido congelar los aumentos salariales hasta fin de año, una medida que ha generado indignación en amplios sectores de la sociedad. Tras un escaso aumento del 2% en agosto y un mísero 1% para este mes, la administración apuesta por una política que, según el referente libertario Javier Milei, refuerza la idea de que el mercado debe regularse solo, sin intervención estatal.
Esta decisión llega en un momento crítico: la inflación se mantiene estancada en niveles altísimos y las reservas del Banco Central siguen en caída libre. El impacto de esta situación se siente especialmente en los sectores más vulnerables, con más de 1.500.000 niñes que deben saltarse alguna comida al día y adultos mayores que se ven forzados a elegir entre comer o comprar sus medicamentos.
Desde ATE Capital, la respuesta fue contundente. «El país está congelado», afirmaron, en línea con su denuncia sobre el vaciamiento del Estado y la falacia de que el gobierno está combatiendo a «la casta». En cambio, señalan, la riqueza se sigue concentrando en pocas manos, mientras la mayoría de la población enfrenta una crisis sin precedentes.
Daniel Catalano, Secretario General de ATE Capital, fue aún más duro en sus declaraciones: «La sociedad argentina está en agonía. Está todo patas para arriba, no sólo en materia salarial. Las PyMEs están cayendo como moscas y Pettovello debería dar cuentas en la Justicia. Algunos dicen que hay que esperar. ¿Qué hay que esperar? Hay chicos que se están yendo a dormir sin comer», enfatizó.
Catalano también hizo un llamado a la responsabilidad de la clase dirigente, subrayando que «la responsabilidad ciudadana es superior a la responsabilidad sindical». Instó a los políticos a dejar de lado las peleas internas y buscar soluciones que vayan más allá de lo sindical, ya que «no hay solución sindical sin solución política».
En este escenario, la congelación salarial no solo representa un duro golpe para les trabajadores, sino que también augura un período de conflictividad social. ATE Capital ya ha anunciado que, si la medida se mantiene, habrá lucha y movilización, con paros en sectores estratégicos y una organización gremial en pie de guerra en cada Ministerio. El próximo lunes, se realizará una reunión de delegados para definir las acciones a seguir.