
Escrito por รlvaro รlvarez* para Agencia Tierra Viva
El verano del 2024 nuevamente encendiรณ las alarmas sobre la destrucciรณn de los ecosistemas patagรณnicos. Mientras que en el oeste se incendian alrededor de 8.000 hectรกreas en el Parque Nacional los Alerces, al este el extractivismo hidrocarburรญfero puso sus ojos en el Puerto de Punta Colorada (a escasos ocho kilรณmetros del pueblo de Playas Doradas), sobre el Golfo de San Matรญas, en el lรญmite de Rรญo Negro y Chubut.
En ese territorio se busca construir uno de los puertos hidrocarburรญferos mรกs importantes de la regiรณn. Para esto un proyecto de infraestructura es central: el oleoducto Vaca Muerta sur.
Una geografรญa marcada por el extractivismo
Sobre el Golfo de San Matรญas, Playas Doradas es un pueblo de no mรกs de 200 habitantes que cuenta con una de las playas mรกs extensas y tranquilas de la costa Atlรกntica, con arenas finas y brillantes. La localidad tiene una belleza รบnica y gran potencial turรญstico que es, junto con la pesca y otras actividades vinculadas al medio natural, una de las principales fuentes de trabajo de sus vecinos y vecinas.
En el aรฑo 2022 se creรณ en la zona el Parque Nacional Islote de Lobos, con unas 19.079 hectรกreas protegidas. Es el รบltimo parque nacional creado en Argentina y tiene jurisdicciรณn sobre el mar, dada la abundante diversidad costera y marรญtima.
โA la notable biodiversidad de este parque rionegrino se suman una imponente belleza escรฉnica y un valioso registro arqueolรณgico, dando lugar a la conservaciรณn de un รกrea con enorme potencial cientรญfico, turรญstico y econรณmico. Entre sus islotes alberga una importante diversidad de especies de aves marinas y costeras, incluyendo migratorias.
Aquรญ encuentran resguardo la colonia reproductiva de pingรผinos de Magallanes mรกs septentrional del mundo y un importante apostadero reproductivo de lobo marino de un pelo, entre los mamรญferos marinosโ, seรฑala la propia informaciรณn del Gobierno.
En ese territorio y alrededores, colmado de diversidad biolรณgica, se localizan o planifican una importante cantidad de proyectos extractivos e infraestructuras: una mina de hierro (Sierra Grande) actualmente en poder de la empresa estatal china MCC, el proyecto de construcciรณn de un oleoducto de YPF que conecta Vaca Muerta con la costa Atlรกntica junto a una terminal portuaria y de acopio de hidrocarburos, el desarrollo de una planta de hidrรณgeno verde por parte de la empresa australiana Fortescue Future Industries, y hasta un aeropuerto privado propiedad del empresario inglรฉs Joe Lewis.
Este denso entramado de actores, infraestructuras y proyectos marcan la complejidad del territorio en las inmediaciones del municipio de Sierra Grande, dentro del Departamento San Antonio, en el oriente de la provincia de Rรญo Negro.
Una historia que se repite
El yacimiento de hierro de Sierra Grande iniciรณ su explotaciรณn a fines del gobierno militar de Ongania, en el aรฑo 1969, cuando desde el estado nacional creรณ Hierro Patagรณnico Sociedad Anรณnima Minera, una empresa estatal en Rรญo Negro, la cual durante dos dรฉcadas se abocรณ a la explotaciรณn de hierro, generando un importante crecimiento poblacional en Sierra Grande que llegรณ a tener 20.000 habitantes.
La mina, que estuvo a cargo de la Direcciรณn General de Fabricaciones Militares, el Banco de Rรญo Negro y el Banco Nacional de Desarrollo, exportรณ desde el puerto de Punta Colorada y en su mayor esplendor llegรณ a tener 90 kilรณmetros de galerรญas, siendo la mina de hierro subterrรกnea mรกs grande de Sudamรฉrica.
La empresa cerrรณ por decreto del presidente Carlos Menem en 1992, en el marco del desguace de las empresas pรบblicas y pese a las grandes movilizaciones en su defensa. Ocasionรณ un desempleo generalizado en Sierra Grande, que en pocos aรฑos pasรณ a albergar menos de 6.000 habitantes.
Meses despuรฉs del cierre, el gobierno de Horacio Massaccesi provincializรณ la empresa hasta que, en el 2006, los derechos de explotaciรณn fueron comprados por capitales chinos, por 99 aรฑos, operando la mina con 400 empleados (con salarios insuficientes y precarias condiciones, segรบn cuentan los propios vecinos. Sin embargo, la actividad fue decayendo y, en 2017, la empresa suspendiรณ las operaciones hasta la actualidad.
MCC Minera Sierra Grande Sociedad Anรณnima es la filial argentina del grupo estatal chino Metallurgical Corporation of China. En la actualidad tiene los derechos para explotar el yacimiento con reservas de hierro estimadas en 200 millones de toneladas, operar una planta de pre-concentrado de 400 Tn/h (toneladas por hora), una planta de filtrado y un puerto.
Luego de varios aรฑos de inactividad en la mina, y en el puerto de Punta Colorada, dos mega proyectos se planifican actualmente en el lugar. Por un lado, el gobierno nacional, desde el aรฑo 2021 junto a los directivos de la empresa australiana Fortescue, impulsan la construcciรณn de un polo de producciรณn de โhidrรณgeno verdeโ, con una capacidad productiva de 2,2 millones de toneladas anuales, para lo que se requiere una inversiรณn inicial de 8.400 millones de dรณlares.
En abril del 2022, los legisladores rionegrinos consideraron de interรฉs pรบblico el proyecto de la empresa Fortescue para la producciรณn de hidrรณgeno verde. Se declarรณ zona franca, libre de impuestos y restricciones a la exportaciรณn a la estaciรณn portuaria de Punta Colorada, y se entregaron 625.000 hectรกreas a la firma australiana. Tierras que, segรบn el Gobierno, son โfiscalesโ, pero que las comunidades indรญgenas remarcan que estรกn habitadas por el Pueblo Mapuche y campesinos.
Por otro lado, el proyecto mรกs discutido, sobre todo por sus posibles impactos ambientales, ha sido la construcciรณn en Punta Colorada de un puerto de exportaciรณn petrolera con dos monoboyas para buques de gran porte ubicadas a seis kilรณmetros de la costa โy un sistema de tanques de almacenamiento con capacidad para acopiar siete millones de barrilesโ conectando Vaca Muerta con el Atlรกntico a travรฉs de un mega oleoducto.
Meses despuรฉs de las concesiones para Fortescue, en agosto del 2022, la Legislatura derogรณ la Ley 3308 que prohibรญa la actividad hidrocarburรญfera en el Golfo de San Matรญas. De este modo, se permitirรก la carga y descarga de buques que transporten petrรณleo y derivados, algo que dicha ley prohibรญa. Las asambleas socioambientales y comunitarias de Rรญo Negro, que conforman el colectivos Asambleas de Curru Leufu, rechazaron la modificaciรณn de la legislaciรณn.
โEsta Ley naciรณ de luchas comunitarias de la voluntad popular que rechazรณ en 1995 el proyecto de YPF para construir un oleoducto desde Puesto Hernรกndez, Neuquรฉn, hasta 15 kilรณmetros al sur de Las Grutas. La inmediata reacciรณn de los habitantes fue contundente. La actividad turรญstica y pesquera, histรณricas fuentes de trabajo genuino y perdurable, no podรญan ponerse en riesgo dentro de un ambiente valioso y sensibleโ, denunciaron las Asambleas del Curru Leufu.
La misma situaciรณn que se puso de manifiesto en los aรฑos 90, de intervenciรณn sobre los territorios con infraestructuras que alteran formas de uso preexistentes, resurge hoy en Playas Doradas y Punta Colorada. La historia se repite casi tres dรฉcadas despuรฉs, con similares intereses empresariales y posibles riesgos ambientales.
Otra vez el extractivismo como โalternativaโ
La infraestructura tiene un rol prefigurativo sobre los territorios, no sรณlo es condiciรณn de oportunidad para la expansiรณn de determinado modelo productivo sino que ademรกs prefigura una determinada territorialidad, condiciona relaciones sociales, estructura relaciones de poder e impacta directamente sobre la naturaleza.
Bajo el paraguas discursivo de la restricciรณn externa (el acceso a dรณlares) y la necesidad de aumentar la exportaciรณn hidrocarburรญfera para atraer divisas, el Estado se propuso una serie de obras de infraestructura que incrementarรญan el caudal de exportaciรณn.
En tal sentido, YPF puso en marcha el ambicioso proyecto โVaca Muerta Oil Surโ, con una inversiรณn de 2.500 millones de dรณlares. Se construirรก un oleoducto que transportarรก petrรณleo desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina. En la primera fase se conectarรก, con un oleoducto de 127 kilรณmetros, el complejo de Loma Campana en Vaca Muerta con la estaciรณn de bombeo de Allen.
En la segunda fase se alcanzarรก los 570 kilรณmetros llegando hasta Punta Colorada a escasos ocho kilรณmetros de Playas Doradas, en el Golfo de San Matรญas, un ecosistema รบnico por su biodiversidad donde habitan pingรผinos, ballenas francas, lobos marinos, delfines, aves playeras y una innumerable cantidad de fauna marina.
En agosto del 2023 se realizรณ en Sierra Grande una audiencia pรบblica organizada por la Secretarรญa de Ambiente y Cambio Climรกtico de la provincia con el objetivo de exponer los aspectos tรฉcnicos y los estudios de impacto ambiental del oleoducto y la terminal portuaria. YPF dio detalles tรฉcnicos de las obras que se desarrollarรกn en lo que fue un รกrea protegida hasta el aรฑo 2022.
En la audiencia sรณlo expusieron quienes apoyan el proyecto. Las disidencias se expresaron fuera del recinto. Pese al aparente consenso vecinal, vociferado en los medios rionegrinos, un proyecto de tamaรฑa magnitud en un territorio ecolรณgicamente diverso y cuya protecciรณn fue derogada para impulsar la actividad hidrocarburรญfera, no puede no encontrar objeciones.
Las mega infraestructuras sobre el Golfo de San Matรญas, promovidas tanto por el oficialismo como por la oposiciรณn, son apoyadas por algunos sindicatos locales y por sectores empresarios โAsociaciรณn Entidades Empresarias de Rรญo Negro, la Uniรณn Industrial Argentina y la Cรกmara de Exportadoresโ.
Sin embargo, aunque ausentes en la audiencia, no son menores las resistencias a la imposiciรณn de mega infraestructuras que podrรญan alterar profundamente los usos del suelo y la salud de los ecosistemas: emprendedores del turismo, pescadores artesanales, acadรฉmicos, artistas y asambleas ambientalistas denuncian la falta de garantรญas sobre la preservaciรณn ambiental del golfo. Las comunidades mapuche-tehuelche reclaman la consulta libre e informada como lo dispone el Convenio 169 de la OIT en territorios habitados por pueblos indรญgenas.
A la protesta de las organizaciones rionegrinas se suma una amplia alianza conformada por cรกmaras turistas, organizaciones vecinales, conservacionistas y ambientalistas de Chubut, quienes a comienzos de este aรฑo presentaron una acciรณn legal ante el Poder Judicial contra el oleoducto, exhortando al gobierno de Chubut a tomar acciones concretas al respecto.
Para este colectivo de chubutenses, el oleoducto y su terminal petrolera son โuna clara amenaza al patrimonio biocultural, histรณrico, socio-productivo en la zona, afectando principal pero no excluyentemente a la pesca artesanal y deportiva, turismo de avistaje de fauna, deportes acuรกticos y buceo, entre otrosโ.
Entre las organizaciones denunciantes estรกn la Cรกmara de Turismo y Servicios de Penรญnsula Valdรฉs, la Asociaciรณn Red de Alquileres Temporarios de Puerto Madryn, el Instituto de Conservaciรณn de Ballenas, Asamblea Vecinal de Puerto Pirรกmides, la Asociaciรณn Argentina de Guรญas Balleneros, la Cรกmara Patagรณnica de Empresas de Avistajes de Ballenas, la Fundaciรณn Penรญnsula Valdรฉs Orca Research, la Asociaciรณn Argentina de Abogados y Abogadas Ambientalistas, la Fundaciรณn Greenpeace Argentina, la Asamblea en Defensa del Territorio de Puerto Madryn, la Fundaciรณn Ambiente y Recursos Naturales, la Fundaciรณn Patagonia Natural, la Asociaciรณn de Agencias de Viajes y Turismo Penรญnsula Valdรฉs, la Asociaciรณn de Guรญas Profesionales de Turismo del Chubut y la Asamblea No a la Mina de Esquel.
El consenso buscado en la poblaciรณn rionegrina por parte del lobby extractivista se apoya en tres pilares fundamentales:
- La generaciรณn de empleo, en un pueblo que aรบn tiene la memoria viva de la desocupaciรณn generalizada ante el cierre de la mina de hierro en la dรฉcada del noventa y el รฉxodo de sus pobladores.
- El optimismo tรฉcnico que genera la promesa de la construcciรณn de un puerto y una mina de alta tecnologรญa y con los mejores estรกndares de seguridad.
- La ilusiรณn de estar participando โde ser parteโ de un proyecto de enormes dimensiones, como todos los que se prometen e impulsan en ese territorio. Desde el polo de producciรณn de โhidrรณgeno verdeโ mรกs importante del mundo a la mina de hierro mรกs grande de la Argentina, con los tรบneles subterrรกneos mรกs extensos de la regiรณn o uno de los puertos de exportaciรณn de crudo mรกs grandes de Sudamรฉrica.
La promesa de desarrollo vuelve a poner al extractivismo como la รบnica alternativa posible al desamparo que el propio extractivismo provocรณ dรฉcadas atrรกs. Los bienes comunes vuelven a estar en el centro de la disputa transformando territorios megadiversos en posibles zonas de sacrificio. En las asambleas y comunidades en resistencia se siguen entretejiendo las esperanzas del cuidado de la naturaleza y las verdaderas alternativas productivas: turismo, pesca y agricultura (sobre todo ganaderรญa).
Los derrames del paradigma del productivismo y el optimismo tรฉcnico
El optimismo tรฉcnico se sustenta en la idea de que la tรฉcnica y la tecnologรญa son instrumentos imprescindibles para el progreso. La tรฉcnica permite dominar las hostilidades del medio natural y posibilita la apropiaciรณn de los recursos de la naturaleza y, en tal sentido, se considera que siempre es mejor aplicarla y medir sus resultados despuรฉs o en todo caso mitigar posibles impactos.
Productivismo y optimismo tรฉcnico son componentes centrales de la ideologรญa del progreso, que ha calado hondo en el sentido comรบn, legitimando cualquier tipo de infraestructura, incluso en territorios dรณnde una falla tรฉcnica generarรญa perjuicios irreparables.
โNos dicen que Vaca Muerta Sur serรก el puerto mรกs seguro del mundo, pero si un barco choca la bolla o rompe un caรฑo es un desastreโ, reclama un vecino de Playas Doradas que vive del turismo y sabe el riesgo que implicarรญa un derrame de petrรณleo como otros que se han dado en los รบltimos tiempos en Argentina.
El 26 de diciembre pasado se cumplieron 16 aรฑos de uno de los desastres ambientales mรกs cruentos que afrontรณ la costa Atlรกntica. En 2007 se produjo un derrame de petrรณleo en Caleta Cรณrdova, a escasos 20 kilรณmetros de Comodoro Rivadavia.
Durante la carga del buque Presidente Arturo Illia se derramaron mรกs de 300 metros cรบbicos de combustible formando una mancha de mรกs de cuatro kilรณmetros. En ese episodio una cantidad innumerable de aves, peces y moluscos fueron severamente afectados.
Como ejemplos recientes es oportuno recordar que, en dos meses, se produjeron tres derrames por fallas en monoboyas en inmediaciones de Bahรญa Blanca. Puerto Rosales, entre Bahรญa Blanca y Punta Alta, fue escenario de dos derrames consecutivos en el mes de enero con responsabilidad de la empresa Oiltanking Ebystem.
El 14 de febrero se denunciรณ un nuevo derrame, cuando un grupo de pescadores artesanales alertรณ sobre una mancha oleosa en las cercanรญas de la Base Naval de Puerto Belgrano y en zonas adyacentes al canal principal de la rรญa de Bahรญa Blanca. La empresa Oiltanking acopia en Puerto Rosales casi la totalidad de la salida del crudo neuquino. Y el puerto planificado en Sierra Grande superarรญa esa capacidad de acopio con un total de 20 tanques, con una capacidad total de siete millones de barriles.
El 1 de marzo se dio otro derrame de petrรณleo y gas. Ocurriรณ en Santa Cruz, la zona afectada fue El Escorial, dentro de la Cuenca del Golfo de San Jorge, en un pozo operado por la empresa Pan American Energy. La fuga pudo ser controlada reciรฉn dos dรญas despuรฉs de su identificaciรณn y aรบn se desconoce el impacto ambiental en la zona.
Si bien no es posible asemejar la extracciรณn de hidrocarburos a la circulaciรณn por oleoductos y la carga de buques por monoboyas, es oportuno preguntarse, ante el avance de la extracciรณn off shore en la costa Atlรกntica: ยฟquรฉ sucederรญa con un evento de esta naturaleza en el mar?
El optimismo tรฉcnico y tecnolรณgico expresado repetidamente en las diferentes audiencias pรบblicas a lo largo y ancho de la Argentina contrasta severamente con la realidad. Aquรญ, allรก y mรกs allรก, las mega infraestructuras, al servicio de los grandes capitales y la reducciรณn de costos, son ineficientes a la hora de prevenir los daรฑos ambientales.
Para quienes viven, habitan y construyen un territorio como Playas Doradas, el optimismo tรฉcnico y la solvencia tecnolรณgica no alcanzan, porque no sรณlo estรก en juego su subsistencia ante un eventual derrame, sino la preservaciรณn de un ecosistema รบnico, que los constituye como pueblo.
*Doctor en Geografรญa e investigador del Conicet en el Instituto de Geografรญa, Historia y Ciencias Sociales y en el Centro de Investigaciones Geogrรกficas (FCH-Uncpba).