En los รบltimos meses, irrumpiรณ como un torbellino la inteligencia artificial generativa, de la mano de ChatGPT y de las distintas aplicaciones para realizar imรกgenes o fotos. Tambiรฉn surgieron aplicaciones que generan videos, mรบsica, que reemplazan voces o crean nuevas.
Un gran temor se extiende y muchas veces con fundamentos, cuando se habla de que estas herramientas seguirรกn avanzando, generando la pรฉrdida de trabajos. Esta evoluciรณn hizo que muchos empresarios, tecnรณlogos o gente destacada en las grandes tecnolรณgicas presentaran una carta pidiendo poner un stop por seis meses o una pausa para detener nuevos desarrollos.
El argumento es que la sociedad no estรก preparada para tales desafรญos, ni para la multiplicaciรณn de las fake news, como la foto del Papa Francisco con un camperรณn o el supuesto arresto de Donald Trump. Es cierto que eso existe. Tambiรฉn es posible poner el rostro de personas en videos donde la persona sustituye imรกgenes de pelรญculas de todo tipo: de aventuras, accidentes o pornogrรกficas. Es cierto que, con la inteligencia artificial, eso ya es posible,; es probable que con nuevos desarrollos serรก imperceptible desde lo tรฉcnico. Ahora, eso en alguna medida ya existรญa cuando las publicidades se retocaban con Photoshop, o cuando se multiplicaban las fake news o noticias falsas. No le podemos atribuir sรณlo a la Inteligencia Artificial todo esto.
Tambiรฉn, la Inteligencia Artificial permite la traducciรณn simultรกnea, lo cual beneficia el aprendizaje o las comunicaciones. El traspaso de texto escrito al formato de audio, lo cual permite mayor accesibilidad a personas ciegas o con visiรณn reducida, o a la inversa, el traspaso de audios a textos escritos o subtitulados para dar accesibilidad a personas hipoacรบsicas.
Demonizar a la inteligencia artificial por sรญ misma es tan errรณneo como pensar que es inocua y que no tiene sesgos predefinidos. Los desarrollos tecnolรณgicos siempre sustituyen trabajos que antes hacรญan algunas personas; el tema es cรณmo incluir la tecnologรญa sin apartar a la gente e integrรกndola.
En cierta medida, todo esto estallรณ porque se dio apertura masiva a una buena parte de la sociedad para que interactรบe con estas herramientas que ya estaban creadas pero restringidas para las empresas. En el fondo, habrรญa que preguntarse si lo que nos asusta es la democratizaciรณn del acceso a las tecnologรญas.
OpenAI, cuando lanzรณ ChatGPT, lo que hizo fue romper con el paradigma de Google y otras empresas de no poner โen la calleโ un modelo absolutamente terminado y probado. Por eso, los errores que tiene ChatGPT, pero al mismo tiempo se abasteciรณ de toda la interacciรณn humana de millones de usuarias y usuarios. Luego, lo tuvo que restringir con la versiรณn paga por suscripciรณn de GPT-4 porque el funcionamiento permanente atentaba contra los costos a la vez que colapsaba las capacidades tรฉcnicas de los procesadores.
El punto central es la regulaciรณn que tiene que tener la humanidad sobre la IA, y para eso es necesario que gobiernos y estados tengan una respuesta adecuada. Que no sea la de Italia, que directamente lo prohibiรณ, sino la de regular su uso pero con un real conocimiento de estos desarrollos. No basta que estados y gobiernos deleguen todo en manos de las grandes empresas tecnolรณgicas; ya hemos visto que eso no funciona. Se multiplican los juicios millonarios por uso indebido de datos personales o por prรกcticas monopรณlicas por parte de todos los paรญses contra las grandes Big Techs.
Creo que estamos en medio de la tormenta y que los nuevos desarrollos nos seguirรกn sorprendiendo. Todavรญa, GPT-4 no mostrรณ todo su potencial y seguiremos viendo nuevas innovaciones en materia de IA, no solo de un solo paรญs. La multipolaridad tambiรฉn llegรณ a la tecnologรญa y estรก avanzando.
La รบltima decisiรณn siempre tiene que ser de las personas humanas, y por tanto, las regulaciones (que no significa prohibiciones, eso es tapar el sol con la mano) son mรกs que necesarias en un mundo que ya no es como el del Siglo XX. Bienvenides al Siglo XXI.
Por Santiago Martรญnez Laino, tรฉcnico en redes, periodista y divulgador tecnolรณgico, para ambito.com