
Desde marzo, el Teatro NÜN (Juan Ramírez de Velasco 419, CABA) se convierte en el escenario donde Felicitas Guerrero vuelve a la vida. Su historia, marcada por el poder, el deseo y la tragedia, es evocada a la actualidad por ser uno de los primeros femicidios de la historia argentina.
La obra «Felicitas o las Niñas Mudas« no solo reconstruye el destino trágico de la joven, sino que también expone las violencias que, siglos después, siguen atravesando a las mujeres.
La obra se presenta todos los sábados a las 18h y las entradas se encuentran disponibles en Alternativa Teatral. Para conocer más sobre esta interesante propuesta, Nota al Pie dialogó con Agustina Peres, actriz protagonista de la obra.
–¿Cómo nace la obra Felicitas o las niñas mudas?
La obra nace a partir de la búsqueda de un material para actuar. Conocía las obras de Adriana Tursi (autora de trabajos como «La Patria al hombro») y les dije a Argentores que ella me gustaba. Entonces, me recomendaron algunas obras y las seleccione.
En eso, di con «Felicitas y las niñas mudas» y la verdad es que cuando la leí me atravesó y me pasaron un montón de cosas. Ahí decidí hacerla y contactar a Roberto para dirigirme. La leímos juntos, le encantó y se motivó con el proyecto.
–¿Qué fue lo que te atravesó de la obra?
Creo que hay algo de Felicitas sobre lo que son los mandatos y de lo que viene con la familia de generación en generación y a lo que ella tiene que responder. Era eso o la muerte, y también había un tema con la religión.
Lo dice durante el texto: hay partes en la que se refiere a su abuela, que la hacía rezar todas las noches y a su vez, la guadaña como algo que le daba miedo. Todo eso de alguna manera me resonó y entonces me dieron ganas de interpretarla, sumándole también cómo vivían en la época las mujeres. De alguna manera, siento que todavía algunas cosas nosotros seguimos sosteniendo.
–¿Cómo era la realidad de Felicitas?
Era una mujer que no podía decidir con quién casarse, no podía elegir su destino, ni su deseo. Todo era limitado en ese sentido, tal es así que la termina matando un pretendiente porque no se quiere casar con él. De hecho, quién decidió su destino fue el padre de Felicitas, ya que ella se casó muy joven con un hombre mucho mayor con quien tiene dos hijos y que los pierde. Era bastante duro ser mujer en esa época.
–¿Cómo fue traer la historia de felicitas al 2025?
Todavía el patriarcado sigue existiendo. Muere una mujer por día producto del femicidio y continúa sucediendo la violencia en los hogares. Entonces volver a carne el problema siempre es bueno porque ayuda a concientizar, a pensar sobre el tema. Eso es algo que se necesita en la sociedad.
En la actualidad, pareciera que se quiere borrar con todo lo adquirido, ya que este Gobierno lo que hace es querer anularlo. Creo que es un buen momento para seguir hablando del tema y que no se cambie el discurso, porque de esa forma se logra confundir a la gente.
Por ejemplo, cuando se habla de cultura se la mancha y la gente se confunde, por eso hay que seguir poniendo los temas sobre la mesa porque nada está totalmente logrado. Todavía se puede trastabillar y no se puede descansar en que los Derechos se respetan.
–¿Qué opinas sobre el avance del gobierno sobre la cultura?
A mi me parece una lástima, porque hay gente que consume lo que le dicen. No se puede meter todo en una misma bolsa. Está todo muy difícil para los artistas porque son atacados cuando opinan distinto.
Es grave que se ataque una persona por pensar distinto y que se la ataque muy violentamente, por eso es importante militar desde un lugar donde se supone hay libertad de expresión y que el arte viene a eso, a militar la inclusión.
–¿Cómo trabajaste el personaje de Felicitas para darle una voz propia?
Investigue la época, sobre lo que pasó porque había distintas versiones. Igual, Adriana Tursi tiene una licencia artística por cómo lo cuenta. También tuve que reever la película de Camila (1984), porque Felicitas habla de ella durante la obra.
Entonces fue interiorizarse en eso y también detenerme en mí, en cómo me repercute en la actualidad y qué mujer soy hoy en día. Felicitas transita por distintas emociones y diferentes lugares, ella está como en un limbo y va dándose cuenta lo que le pasó.
–¿Qué relación encuentran con Camila O ‘Gorman?
Que ella también tenía un deseo de casarse con un hombre del cual se había enamorado y no se lo permitieron y Felicitas también se estaba por casar con alguien que eligió pero la matan. Hay algo con el deseo que se corta y no lo pueden completar.
–¿Cómo fue la devolución del público?
Fue muy buena, el texto es muy poético y bello, la escenografía y el vestuario también ayuda a darle un ambiente poético y también es muy emotiva, por lo que le llega al espectador, se puede sentir identificado y cercano al personaje. La obra tiene un final muy alentador. Entonces los espectadores se van motivados y reflexivos.
–¿El objetivo de la obra sería la reflexión?
Si, tiene algo de eso. De hecho, hablando con Adriana Tursi llegamos a la conclusión que mientras continúen los femicidios, la obra tiene una razón de ser. Felicitas de alguna manera nos viene a recordar que lo que pasó fue una tragedia.
Y la obra lo deja en claro, nos dice eso que hace que las mujeres despierten y que se den cuenta que son libres, de que pueden elegir y cumplir sus deseos.