En Argentina, segรบn el Registro Nacional de Comedores y Merenderos Comunitarios (ReNaCoM), hay 34.782 comedores en los que participan 134.449 personas. Estos datos, correspondientes al mes de junio, se enmarcan en un contexto de desocupaciรณn creciente y un aumento de la pobreza sin lรญmites.
Los comedores y merenderos son esenciales en los barrios, ya que permiten que niรฑos y niรฑas reciban un plato de comida. Sin embargo, en marzo cerraron 15.000 de estos sitios por falta de recursos o porque redujeron los dรญas de entrega de viandas.
El juez a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo Federal Nยบ 7, Walter Lara Correa, condenรณ al Estado Nacional a continuar con los programas de entrega de alimentos a comedores comunitarios y merenderos del paรญs. El Ministerio del Capital Humano, dirigido por Sandra Pettovello, fue condenado a reanudar la entrega de alimentos a estos espacios, un servicio que se interrumpiรณ tras la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, especialmente en aquellos que dependen de organizaciones comunitarias.
Esta resoluciรณn destaca que โno puede haber decisiones regresivas cuando estรกn en juego derechos como el de acceso a la alimentaciรณn esencialโ y sostiene que โno se deben tomar medidas que empeoren una situaciรณn de vulnerabilidadโ. Ademรกs, enfatiza que las polรญticas pรบblicas deben ser โno discriminatoriasโ y que no representan un privilegio, sino que buscan garantizar el โcumplimiento del principio de igualdadโ. El magistrado afirmรณ que โlas restricciones financieras no pueden usarse para justificar violaciones constitucionalesโ, resaltando que el ajuste no debe recaer sobre los sectores mรกs empobrecidos, aunque aclarรณ que no se requiere un aumento presupuestario mรกs allรก del establecido.
Banco de Alimentos
Esta organizaciรณn surgiรณ en 2001, en medio de la crisis que atravesaba el paรญs. El modelo de banco de alimentos naciรณ en Estados Unidos en la dรฉcada del โ60. La primera entrega en Argentina fue el 24 de abril de 2001: 6.000 kilos de picadillo de carne distribuidos entre seis comedores de Cรกritas San Isidro. Ese aรฑo, el Banco de Alimentos Buenos Aires llegรณ a 200 organizaciones con 200.000 kilos de alimentos.
En lo que va de 2024, el Banco repartiรณ mรกs de 6.000.000 de kilos de alimentos entre 1.300 comedores y merenderos. En 2023, entregaron mรกs de 18 millones de platos de comida, alcanzando a mรกs de 350.000 personas, en su mayorรญa niรฑos.
A travรฉs de su sitio web, Fernando Uranga, director general del Banco, afirmรณ: โEste aรฑo tenemos el objetivo de llegar a 7 millones de kilos de alimentos entregados. Cada contribuciรณn cuenta y hace una diferencia significativa en la vida de aquellos que mรกs lo necesitanโ.
La realidad de los merenderos y comedores
En este marco, Nota al Pie hablรณ con referentes de dos merenderos de zona sur (Quilmes y Berazategui), quienes relataron sus historias:
La referente de Caritas Sucias, que lleva 16 aรฑos siendo parte del espacio, explicรณ que el comedor funciona hace 28 aรฑos. โEn sus comienzos, fue creado por las mamรกs del barrio Los รlamos, que salรญan a pedir antes de la crisis para hacer meriendas en sus casas. Asรญ empezaron las obras de amor. Conseguimos el predio que tenemos hoy y logramos obtener personerรญa jurรญdica, con lo cual somos una instituciรณn legalโ, detallรณ.
Respecto a la situaciรณn actual comentรณ que desde diciembre no reciben alimentos desde Naciรณn. โHoy nos sostenemos con subsidios provinciales y refuerzos del municipio de Quilmes. A pesar de esto, cada dรญa se suman mรกs personas. Lamentablemente, hemos tenido que poner cupo. Deseamos que las familias puedan comer en sus casas, con su esfuerzo, pero la realidad no lo permiteโ, agregรณ.
Sobre el Banco de Alimentos, mencionรณ: โEn su momento trabajamos con ellos, pero el banco no regala nada. Vendรญamos algunos productos para financiar otros alimentos. Dejamos de hacerlo porque no lucramos con nadaโ.
Por su parte, el integrante de La Casita de Lorenzo contรณ que el espacio surgiรณ un dรญa despuรฉs de que Alberto Fernรกndez anunciara la pandemia. โUn compaรฑero del MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos) nos trajo mercaderรญa y comenzamos con una olla popular para dar de comer a nuestros compaรฑeros y al barrio. Llegamos a dar comida a 500 personas por dรญaโ, relatรณ.
โCon el nuevo gobierno, la situaciรณn se complicรณ. Quitaron los alimentos de los comedores, y hoy hacemos brigadas educativas una vez por semana. Es triste saber que para muchos niรฑos esa merienda es su รบltima comida del dรญaโ, sostuvo.
El aumento de la demanda
Nota al Pie tambiรฉn dialogรณ con la dirigente nacional de Libres del Sur, Silvia Saravia, quien dio una mirada amplia sobre la situaciรณn de los comedores comunitarios y su visiรณn sobre el trabajo del Banco de Alimentos en Argentina. โEl panorama de los comedores y merenderos comunitarios en nuestro paรญs es complejo y varรญa segรบn la provincia. En algunos casos, hay provincias o municipios que han reforzado la asistencia, y en otros, se ha suspendido totalmente la entrega de alimentosโ, explicรณ.
Ademรกs, aรฑadiรณ que โla demanda ha aumentado porque se ha duplicado la indigencia y se ha incrementado fuertemente la pobrezaโ. โMรกs allรก de que en algรบn momento estos datos puedan estabilizarse, muchas personas con ingresos formales no llegan a fin de mes. Las changas se han reducido, y esto hace que cada vez mรกs gente venga a los comedores en busca de una viandaโ, asegurรณ.
Sobre el Banco de Alimentos, Saravia seรฑalรณ: โSon muy pocos los espacios comunitarios que tienen vรญnculos con el Banco porque las experiencias no han sido buenas. En muchos casos, cobran por los alimentos que entregan, los productos estรกn cerca de vencer, y todo el proceso logรญstico para retirarlos encarece aรบn mรกs la operaciรณn. Esto dificulta que los comedores puedan contar con esos alimentosโ.
Para finalizar, Saravia reflexionรณ sobre los principales desafรญos para garantizar el derecho a la alimentaciรณn: โLo primero que habrรญa que hacer es mejorar los ingresos de la poblaciรณn, porque sin eso se genera mรกs demanda en los espacios de alimentaciรณnโ. โTambiรฉn serรญa importante reconocer el trabajo de las cocineras y cuidadoras comunitarias, y promover una mejor articulaciรณn con pequeรฑos productores, especialmente en regiones con cordones productivos. Todo esto es esencial para garantizar el acceso a alimentos saludables y el derecho a la alimentaciรณnโ, concluyรณ.