En el mismo dรญa en que se conmemoraron 22 aรฑos de la renuncia del expresidente Fernando de la Rรบa, en medio de la crisis de diciembre de 2001, el gobierno reciรฉn asumido de Javier Milei tuvo en la calle la primera acciรณn masiva. Esta manifestaciรณn marca el pulso de las respuestas que surgen como rechazo a los planes de ajuste.
Los contenidos impopulares de las medidas del nuevo Gobierno fueron anticipados durante la campaรฑa electoral y reiterados desde el 10 de diciembre. La semana pasada, el ministro de Economรญa, Luis โTotoโ Caputo, realizรณ una primera serie de anuncios en un discurso grabado. Se espera que el paquete completo de medidas sea anunciado a travรฉs de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) por el propio Milei en cadena nacional el 20 de diciembre.
En este contexto, las organizaciones sociales y polรญticas, conscientes de la posibilidad de enfrentar violencia por parte de las fuerzas de seguridad que siguen el protocolo โanti piqueteโ establecido por el gobierno, estรกn convocando a manifestarse en rechazo a las polรญticas de ajuste y deterioro de la economรญa.
En ese sentido, las agrupaciones realizaron la marcha hacia Plaza de Mayo partiendo desde Avenida Belgrano y Diagonal Sur, asรญ como desde Avenida Diagonal Norte y Maipรบ. A pesar del riesgo de represiรณn que se pretende instaurar para evitar crรญticas al accionar del gobierno hasta el momento, las organizaciones convocaron a marchar en contra de la disminuciรณn del poder adquisitivo, la imposiciรณn del miedo y la prohibiciรณn del derecho a la protesta.
El rechazo judicial al hรกbeas corpus
En una decisiรณn controvertida, el juez de instrucciรณn Gustavo Pierretti rechazรณ la acciรณn de habeas corpus presentada por el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pรฉrez Esquivel, el Partido Obrero (PO) y varios organismos de derechos humanos.
Dicha acciรณn legal buscaba impugnar el protocolo โanti piquetesโ establecido por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La resoluciรณn, firmada รบnicamente por la funcionaria, fue publicada en el Boletรญn Oficial el pasado 15 de diciembre.
El rechazo del juez se basรณ en su interpretaciรณn de la inexistencia de los supuestos contemplados en el artรญculo 3, inciso 1 de la Ley 23.098. Esta resoluciรณn, emitida en las รบltimas horas del martes, desestima los argumentos presentados por los demandantes, quienes buscaban invalidar el protocolo al considerarlo una restricciรณn de los derechos de manifestaciรณn.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, expresรณ su satisfacciรณn ante la decisiรณn judicial a travรฉs de sus redes sociales. Esta resoluciรณn judicial fue interpretada por Bullrich como un respaldo a su estrategia para manejar y controlar las protestas, generando opiniones encontradas en la opiniรณn pรบblica y entre diversos sectores polรญticos y sociales.
La resoluciรณn judicial marca un punto de inflexiรณn en el debate sobre el derecho a la protesta y el papel del Estado en su regulaciรณn, generando expectativas sobre posibles acciones futuras por parte de los demandantes y reacciones de diversos sectores. En tiempos de ajuste, la prรกctica de la resistencia se convertirรก en una constante.
No obstante, las repercusiones de esta decisiรณn judicial se hicieron evidentes de manera contundente. De hecho, este miรฉrcoles, en las redes sociales se pudo observar cรณmo en la Autopista Buenos Aires-La Plata la policรญa detuvo a los autobuses y no solo solicitรณ documentos de identidad, sino que tambiรฉn grabaron los rostros de los pasajeros.
El protocolo de Bullrich que dio vรญa libre a las fuerzas policiales para โcontrolarโ a la poblaciรณn se replicรณ en otros lugares. En la Autopista del Oeste en direcciรณn a la Capital Federal, hubo un gran despliegue de patrullas y personal de gendarmerรญa que detenรญan todo tipo de vehรญculos. Ademรกs, se sumรณ una importante presencia policial en las calles de Buenos Aires y tambiรฉn en estaciones como Once y Constituciรณn.
En este punto, es importante destacar que el โprotocoloโ de seguridad impulsado por la ministra de Seguridad no tiene en cuenta un aspecto clave. Segรบn lo informado por la Secretarรญa de Derechos Humanos, la policรญa u otras fuerzas de seguridad sรณlo pueden solicitar la presentaciรณn de documentos de identidad en casos donde exista una sospecha razonable de la comisiรณn de un delito. Por lo tanto, en situaciones donde no haya sospecha de delito, este โcontrolโ policial hacia la poblaciรณn carece de fundamento legal.
Durante la movilizaciรณn de las organizaciones sociales, se vivieron momentos de tensiรณn al encontrarse con el importante despliegue policial en las calles de la Ciudad.
Ante este contexto, Milei supervisรณ el operativo desde el Departamento Central de Policรญa de la Ciudad de Buenos Aires, acompaรฑado por Bullrich y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Ademรกs, en el marco de la manifestaciรณn, fuentes oficiales informaron que hubo dos detenidos, ambos mayores de edad.