Desde abril de 2021, les trabajadores de la empresa de artículos para el hogar Garbarino se encuentran sin cobrar sus respectivos sueldos, sin obra social y sin aportes jubilatorios. En noviembre de ese mismo año fueron despedides sin recibir la indemnización correspondiente. Por lo cual, convocan a movilizar el martes 15 de febrero a las 11 horas en Plaza de Mayo.
A raíz de esta problemática les afectades viven su día a día con “changas”: horarios en Uber, labores de delivery y distintos tipos de empleos temporales y precarizados. Durante este tiempo, afirman que el Gobierno Nacional prometió intervenir. Sin embargo, las soluciones no llegaron.
Nota al Pie entrevistó a Luis Rodríguez, uno de les trabajadores afectades, ex empleado de la sucursal de Escobar, quien comentó los motivos puntuales e importantes de la situación.
¿Cuál es el motivo de la marcha?
El motivo de la marcha es entregarle un petitorio al presidente Alberto Fernández, pidiéndole que intervenga para lograr una solución al conflicto.
¿Qué reclaman?
Seguimos reclamando los sueldos adeudados, en total son 9 meses, aguinaldos y las indemnizaciones.
¿Tuvieron alguna respuesta al respecto?
No tuvimos ningún tipo de respuesta. Llevamos casi un año reclamando de todas las maneras posibles y la empresa directamente no tiene diálogo con nosotros desde mucho antes de despedirnos. Echaron a 3000 trabajadores.
El Sindicato de Empleados de Comercio, comandado por Armando Cavallieri, acompañó cada decisión y movimiento de la empresa permitiendo no solo suspensiones y despidos, sino el vaciamiento que la empresa produjo vulnerando su obligación de velar por los intereses de los afiliados al gremio, en definitiva, siendo cómplice de Carlos Rosales, dueño de la empresa.
¿Pudieron dialogar con alguna persona de Garbarino o del gremio?
No tuvimos en ningún momento respuestas ni de la empresa ni del sindicato. Durante meses, la empresa se dedicó al vaciamiento y el cese de pago a todos sus proveedores, sumado a la decisión de no permitir a los trabajadores seguir ofreciendo tanto servicios como venta de mercadería para generar ingreso.
Todo esto tenía el objetivo de generar la crisis lógica de subir el pasivo y bajar el activo, con lo cual de esa manera despidieron a 3.000 empleados sin pagar un peso de nada. Pusieron la pandemia como excusa, cuando el sector fue uno de los privilegiados por la venta on-line. El Gremio o el señor Armando Cavallieri, luego de que se vació la empresa y se desviaron los fondos para sortear los pagos y un posible embargo, salió a presentar una denuncia en la IGJ para intentar lavar su imagen.
¿Piensan hablar con el Gobierno Nacional?
La idea es que nos reciban nuevamente desde el Gobierno. Le llevamos al presidente una propuesta para intentar destrabar el conflicto. Creemos que estamos ante la posibilidad de que nos demuestre que realmente está para defender a los y las trabajadores/as.
Es una buena chance para que el Estado se despegue de esta gran estafa y mostrar de qué lado está jugando en este gran entramado organizado por Carlos Rosales y Armando Cavallieri.