El feminismo es un movimiento político y social que ha sumado adeptes en el último tiempo. Existen actualmente, diversas organizaciones que se encargan de promover e incluir a las mujeres en este espacio. Pero además, existen textos que permiten conocer y adentrarse en este movimiento un poco más. Si posees interés en esta corriente, pero no sabés por dónde empezar, en este artículo repasamos tres libros introductorios y de fácil lectura.
Querida Ijeawele
“Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo” de Chimamanda Adichie nació a partir de un correo electrónico. Ijeawele, amiga de Chimamanda, le pidió algunos consejos para criar a su hija desde una perspectiva feminista y a partir de ello la autora elaboró 15 puntos en base a los cuales orientarse hacia una crianza igualitaria.
Chimamanda Ngozi Adichie es escritora, novelista y feminista nigeriana de la etnia igbo. A los 19 años de edad, con una beca universitaria, se trasladó a Estados Unidos donde se formó en comunicación y ciencias políticas. Su obra se caracteriza por tener una fuerte impronta de justicia social, feminismo y antirracismo.
Este libro versa sobre problemas complejos, como la identidad, los roles de género y la sexualidad, desde un vocabulario muy ameno y atrapante. Asimismo, cuestiona el biologicismo y plantea reflexiones en torno a la apariencia, las opresiones, el lenguaje como campo de disputas y las tareas de cuidado:
“Compartid equitativamente los cuidados de la niña. La equidad, por supuesto, depende de ambos y tendráis que buscar la manera, prestar igual atención a las necesidades de cada persona. Cuando hay equidad real, no hay resentimiento”, escribe la autora.
Teoría King Kong
Teoría King Kong es un ensayo de Virginie Despentes que, a través de experiencias personales, reflexiona sobre el concepto de feminidad, de la sobrevaloración de la maternidad en un mundo tan difícil con el objeto de que las mujeres se sienten fracasadas.
En esta línea, asevera que el cuerpo colectivo exige que las mujeres tengan hijos y los hombres acepten ir a la guerra para satisfacer los intereses de unos cuantos; pues el capitalismo somete a toda la sociedad.
Del mismo modo, aborda sin censura y con un realismo brutal, la prostitución, al grado de equipararla con el contrato matrimonial; hace lo mismo con la pornografía y la represión del deseo. Finaliza reflexionando sobre que mujeres y hombres deben romper con esta sociedad machista y de ideas preconcebidas de lo que es ser mujer y hombre.
“Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica. Y empiezo por aquí para que las cosas queden claras: no me disculpo de nada, ni vengo a quejarme”, comienza el libro.
La escritora francesa Virginie Despentes (Nancy/Francia, 1969) es una de las voces más vigorosas del feminismo moderno. Nació en el seno de la clase obrera, trabajó en una tienda de discos y un peep-show. Fue prostituta y punk, su primera novela, Baise-Moi (1993) fue convertida en filme en el año 2000 bajo el título Fóllame.
La revolución de las hijas
La revolución de las hijas nació de la marea verde por el aborto legal, con los encuentros nacionales de mujeres, las movilizaciones de Ni Una Menos, los paros feministas, la denuncia de Thelma Fardin y el “Mirá cómo nos ponemos”.
Luciana Peker es periodista especializada en género. Escribió por primera vez en la revista “La Puñeta”, del Centro de Estudiantes del Manuel Belgrano, a los 13 años. Fue premiada a “La mujer destacada de la década” y también ganó el Premio de Prensa Escrita “Por la vida de las mujeres, ni una muerte más”, entregado por UNIFEM (Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer).
El derecho al aborto cuando aún no era legal, el reclamo del cumplimiento de la ley de educación sexual integral, el acceso a anticonceptivos, y la falta de empleo para mujeres jóvenes son solo algunos de los temas mencionados en el libro. A su vez, estos reclamos se enmarcan en un contexto de ola verde, de jóvenes que ocupan la calle y se autoproclaman feministas.
En una de las páginas del libro se alcanza a leer: “No voy a parar hasta que mi hija tenga los mismos derechos que mi hijo. Pero, por sobre todo, la que no va a parar es ella. Ellas no van a parar”.