Esta mañana en Aluminé, Lote 39 de Quillén en Neuquén cayó un helicóptero hidrante que combatía el incendio. Murió el piloto del avión y un mecánico, según fuentes oficiales.
La Patagonia está ardiendo hace semanas, y la zona de Aluminé es una de las más intensas. El fuego se desató durante una tormenta eléctrica, y la sequía del lugar fue el caldo para las llamas.
La aeronave que se estrelló había sido contratada por el gobierno provincial para reforzar la lucha contra las llamas.
El intendente de Aluminé, Gabriel Álamo confirmó el accidente y las muertes en diálogo con LU5 Radio Neuquén, según precisó Télam. Y agregó que “el accidente se produjo cuando los vientos comenzaron a intensificarse y complicar el avance de las llamas”.
Por otra parte reveló que un equipo de brigadistas están buscando identificar a los fallecidos.
El helicóptero caído no era el único en acción, otros cuatro aportan a la causa. Los mismos se suman a los brigadistas terrestres que son aproximadamente 150 y pertenecen a organismos nacionales y provinciales con asistencia logística del Ejército.
En el lugar se encuentra el Secretario de Desarrollo Territorial, Jorge Lara acompañado de personal de emergencias.
Ya se quemaron más de cuatro mil hectáreas desde el inicio de estos incendios hace dos semanas.
Emergencia ígnea en todo el territorio argentino
Ayer martes, el Consejo Federal de Medio Ambiente (Cofema) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible declararon la emergencia ígnea por el período de un año.
Actualmente hay incendios activos en siete provincias: Los más prominentes en La Patagonia: Río Negro, Neuquén y Chubut. A lo que se suman focos en Santa Fe, San Luis, Formosa y Misiones.
En toda la Patagonia trabajan unos 300 brigadistas y 17 Transportes aéreos en las zonas de Aluminé, la Comarca Andina y el Parque Nacional Nahuel Huapi.
El Secretario de Control y Monitoreo Ambiental, Sergio Federovisky, alertó que esta situación “puede repetirse de manera recurrente en el tiempo”; y lo atribuyó a “un periodo de sequías prolongadas, de corrimiento de las temporadas secas en cada estación y de temporadas sin lluvias”, informó Télam.
En este sentido, el funcionario concluyó que “como resultado del cambio climático, pueden presentarse temporadas de fuego a lo largo de todo el año”; lo que les implicaría un “abordaje muy diferente al que veníamos teniendo hasta ahora”, enfocado más en la “prevención”.
En lo que respecta a la lucha por apaciguar las llamas, en Bariloche trabajan 133 brigadistas, además de tres aviones y tres helicópteros que aportó el Servicio Nacional del Manejo del Fuego (SNMF). En Chubut son 49 brigadistas con dos aviones y un helicóptero.
Por último, Federovisky contó que si bien cuentan con los recursos para combatir las llamas “las condiciones para operar son muy malas y esto hace muy difícil atacar el fuego por aire”; debido “al humo que hace bastante complejo poder volar”.